La desigualdad también se siente en casa
En el Perú rural, una de cada cuatro familias aún no tiene un baño dentro de su vivienda (INEI, 2023). Esto significa que miles de mujeres, niñas y personas mayores deben salir de casa cada día para cubrir una necesidad básica, exponiéndose a riesgos de violencia y enfermedades. En comunidades como Bellavista, esta rutina limita la salud, la educación y la autonomía. El hogar debería ser un espacio de protección, no de vulnerabilidad. El proyecto Baños Dignos, impulsado por ASDEN, busca cambiar esa historia: instala módulos sanitarios familiares y promueve educación en higiene y mantenimiento para garantizar bienestar duradero. Porque cuando un hogar ofrece cuidado, también empieza la salud.
Manos que construyen bienestar
Cada baño construido en Bellavista es una muestra de trabajo colectivo. ASDEN forma y acompaña a familias locales para levantar los módulos, enseñar prácticas de higiene y promover el uso responsable del agua. Mientras unos mezclan cemento, otros aprenden a instalar lavamanos o reparar tuberías. Según la OMS (2023), cada dólar invertido en saneamiento devuelve hasta cinco en productividad y salud. En Bellavista, ese retorno se mide en tranquilidad: madres que ya no temen salir de noche, niñas que pueden ir a la escuela sin enfermar y familias que recuperan su tiempo y dignidad.
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